A medida que avanzo en el análisis de varios aspectos relacionados con los Administradores de los Centros de Acceso Comunitario a Internet y el cumplimiento de los supuestos teóricos del Programa de Alfabetización Digital profundizo mis dudas acerca del cumplimiento de los propósitos educativos para el cual fue creado.
Los documentos teóricos señalan una serie de objetivos y propósitos, en los que se incorporan una serie de criterios que luego en la implantación práctica no se aprecian con facilidad, o siendo pesimista, no se ven porque no se han concretado.
Los resultados de la encuesta de percepción que hicimos con algunos Administradores de los CACI, la revisión del Aula Virtual y los resultados de las entrevistas que hicimos a 3 Coordinadores Pedagógicos corroboran lo anterior. En mi opinión hay una clara desconexión entre lo que están viviendo los Administradores, la percepción de los Coordinadores Pedagógicos y el medio virtual que es eje del Programa de Alfabetización Digital.
Da la sensación que desde la dirección del proyecto, incluyendo a los Coordinadores Pedagógicos, las cosas se están haciendo de forma muy apresurada y sin parar para reflexionar sobre lo que en realidad está sucediendo, cuestionándose si en realidad se está cumpliendo con la finalidad educativa, o se está cumpliendo con las obligaciones y los tiempos que un contrato dispuso para ello.
La misma frenética sensación pude percibir en los Administradores, para quienes además su función tiene un profundo significado y es la fuente de ingresos en un contexto en el que muchas oportunidades no se encuentran.
Ante este panorama que me resulta bastante desolador, las energías nuevamente se revitalizaron cuando después de "curiosear" el Aula Virtual, ví las caras felices de quienes en cualquier lugar alejado y "desconectado" de este país, sostienen en sus manos con orgullo los diplomas que los certifican como ALFABETIZADOS DIGITALMENTE.
Esas sonrisas de satisfacción me convencieron nuevamente de la imperiosa necesidad de hacer este tipo de ejercicios reflexivos y analíticos que ojalá no se queden en el papel y promuevan algún tipo de movimiento, para que esa felicidad bien merecida sea el reflejo de unos propósitos educativos profundos, que en la práctica impliquen bienestar social para la comunidad.
¿Por donde comenzar? en ese punto me encuentro, creo que la primera alternativa es tratar de rearmar un "rompecabezas" en el que se deben recuperar las conexiones entre las distintas piezas que lo integran,las cuales pareciera que se olvidaron y se encuentran a merced de la prisa de cumplir con lo urgente y no con lo fundamental.
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