La educación refuerza la libertad del hombre introduciéndole en el conocimiento de su cultura como sistema de pensamiento." Stenhouse L.

domingo, 7 de febrero de 2010

LA IMPORTANCIA DEL POR QUÉ Y EL PARA QUÉ

Ante la pregunta formulada hace ya dos semanas en el salón de clase, acerca de una experiencia educativa gratificante en términos de aprendizaje y qué había hecho la diferencia en ese proceso, inicié un camino de reflexión en el que se me despertaron una serie de dudas y ¿por qué no? de angustias.

Las angustias en realidad no tienen nada que ver con la pregunta, lo que en realidad me preocupa son las respuestas que de forma preliminar vienen a mi cabeza, hago un repaso rápido por mi vida escolar y universitaria y me cuesta identificar de forma rápida ese particular proceso educativo en el que tengo la certeza de haber aprendido.

Mi proceso de aprendizaje a lo largo de la vida se caracterizó por una multiplicidad de formas, colores y sabores, entonces lo que es claro es que se revistió de diversidad, con lo cual mis angustias disminuyeron, algo positivo tenía que haber sucedido!

En la diversidad del mundo de la educación, encontré experiencias increíblemente gratas y otras que me marcaron en tal dimensión, que aún hoy en día me esfuerzo por superar sus huellas.

Lamentable, pero así es! Cuánto tiempo y esfuerzo ¿perdido? en procesos educativos cuyos propósitos aún no comprendo. La educación tradicional prevaleció en sus métodos, el incentivo y castigo fueron la forma más eficiente de motivación, la memoria, el conocimiento como un elemento estático y acabado, la autoridad incuestionable de los textos y de la palabra de mis educadores caracterizaron un largo período, en el que me fue difícil conectar lo que sucedía en mi aula de clase con mis inquietudes personales.

¿Parezco resentida con mi pasado educativo? La verdad aunque suene extraño, no lo estoy, no fue una época tormentosa, sencillamente me adapté al conjunto de reglas y prohibiciones que me eran impuestas, pero dejaba volar mi imaginación por otros mundos, en los que encontraba satisfacción a los intereses e inquietudes más profundas que no encontraban espacio en mi medio educativo.

Reflexionando entonces, sobre cuál había sido el factor de éxito de las experiencias educativas en mi caso, encontré que la conexión con algún o algunos elementos del contexto había sido decisivo, porque en esa conexión había encontrado muchas veces la motivación o de no ser así, por lo menos le había encontrado algún sentido al objeto de mi aprendizaje. Para mí era importante y lo es hoy en día, la comprensión del ¿por qué? y el ¿para qué?

Descubro ahora, que cuando la búsqueda de las respuestas a estas preguntas se convierten en caminos tortuosos y difíciles de seguir, algo parece suceder con el propósito educativo, ¿será falta de claridad en las propuestas educativas? ¿será falta de comprensión de los receptores?, me voy a parcializar, las respuestas a estas sencillas preguntas no deberían significar niveles tan complejos de comprensión para los educandos, deberían ser respuestas claras, concretas y muy intuitivas para su comprensión.

Por lo anterior e independientemente de que utilicemos o no medios tecnológicos como herramienta de apoyo, las propuestas educativas deben estar acompañadas de un proceso analítico y reflexivo que permitan formular propósitos educativos diáfanos y acompañados de un nivel de intencionalidad explícito.

Propongo entonces como primer paso en este camino que se inicia, que sean éstas las preguntas que nos acompañen en nuestra construcción de ambientes de aprendizaje con apoyo de las TIC's.

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